Fintonic es una aplicación que, en opiniones de sus usuarios, aprender cómo funciona es tan sencillo como entender por qué su seguridad, según dicen, es total. Ante tanta rotundidad, y porque uno ya tiene una cierta experiencia en casos que se presentan como «infalibles», me he propuesto probar Fintonic y contar aquí mis primeras impresiones sobre esta App especialmente diseñada para controlar nuestras finanzas.
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Fintonic: opiniones que invitan a probar la aplicación
Como decía, las opiniones que encontramos en sobre la aplicación en Apple Store (para los usuarios de iOs) y Google Play (para los androideros, como un servidor) dejan poco espacio a dudas: según los usuarios de la App, hacía tiempo que esperaban algo así, gratuito, intuitivo, sin publicidad (sí, sí, ¡sin publicidad!) y completamente seguro para tener bajo control todas las finanzas personales.
Si esta es la primera vez que escuchas hablar de Fintonic, te recomiendo que veas el siguiente vídeo (muy breve, de 45 segundos) para ponerte en situación antes de seguir leyendo:
Cómo funciona Fintonic
El funcionamiento de Fintonic es realmente sencillo. solo tenemos que descargarnos la aplicación de gestión financiera en nuestros dispositivos móviles (también podemos darnos de alta y gestionar la aplicación a través de su web), registrarnos con una cuenta de correo electrónico, y aportar nuestros datos bancarios para empezar a operar con Fintonic.
Fintonic, la seguridad ante todo
Realizados los pasos anteriores, en el panel de control de Fintonic nos aparecerán los datos de las cuentas bancarias a las que hayamos permitido acceder a la aplicación. Por la seguridad, efectivamente con Fintonic no tenemos que preocuparnos en absoluto: el envío de las contraseñas para acceder a nuestra banca online se realiza utilizando los mecanismos de encriptación más seguros (por si acaso, no uses redes wifi públicas, en este y en otros casos en los que transmitas información personal desde tu móvil).
Bueno, eso de nada más es un decir, porque Fintonic sí permite hacer más cosas, siempre con total seguridad. Por ejemplo, para saber cómo funciona, recibimos constantemente indicaciones que nos guían a los largo del proceso, con consejos habituales (incluso se hacen algo pesaditos, según las opiniones de algunos usuarios) y recomendaciones de nuestro interés. También recibimos una notificación cada vez que nos ingresan algo en la cuenta, y su uso, como decía, es muy intuitivo: la misma aplicación categoriza gastos e ingresos automáticamente según los conceptos que aparecen en la cuenta, que luego podemos modificar para realizar nuestros propios pronósticos y previsiones (tanto de gastos como de ingresos). Cada semana podemos ver de un pantallazo cómo progresan nuestras finanzas, y disponer de datos actualizados siempre que lo deseemos, compaginando distintas entidades y cuentas en una misma aplicación gratuita.